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February 18, 2011 09:23 PM PST
Espero Curarme de Ti
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de
fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me
receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, mi es poco, es bastante. En una
semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les
puede prender fuego. Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están están entre dos
gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y
subversivo del que ama. (Tú saber cómo te digo que
te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame
agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre
las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he
dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te
quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del
tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú
quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No
sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para
entender las cosas. Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio para entrar a un
panteón.
November 30, 2010 09:01 PM PST
A UNAS MUCHACHAS QUE HACEN ESO EN LO OSCURO
Gonzalo Rojas
Bésense en la boca, lésbicas
baudelerianas, árdanse, aliméntense
o no por el tacto rubio de los pelos,
largo a largo el hueso gozoso, vívanse
la una a la otra en la sábana
perversa,
y
áureas y serpientes
ríanse
del vicio en el
encantamiento flexible,
total
está lloviendo peste por todas partes de una costa
a otra de la Especie, torrencial
el semen ciego en su granizo mortuorio
del Este lúgubre
al Oeste, a juzgar
por el sonido y la furia del
espectáculo
Así, equívocas doncellas, húndanse, acéitense
locas de alto a bajo, jueguen
a eso, ábranse al abismo, ciérrense
como dos grandes orquídeas, diástole y sístole
de un mismo espejo.
De ustedes se dirá que amaron la trizadura.
Nadie va a hablar de belleza
September 21, 2010 08:50 PM PDT
SERÉ LOS COYOTES QUE IRRUMPEN DE NOCHE
Bernardo Gamboa Sánchez
Me dejaré llevar por el silencio
Me dejaré arrastrar por el viento y en pleno torbellino
Iniciaré una batalla
Me afirmaré en la negación
Me dejaré seducir por los irracionales
Y me pegaré un tiro
Me cabalgaré el corazón en pleno incendio
Y dejaré de podarme las hierbas
Convertiré en vaciadero mi cuerpo
Confundiré a propósito las intermitencias
Galoparé y tiraré de mis ojos
Camuflaré al sol con estos destellos
Y decididamente
Desterraré al pánico de mis lagunas
Seré el cadáver que siempre has buscado
Seré los coyotes que irrumpen de noche y en medio del terremoto
Te plantaré un beso
Me dejaré vencer por los jardines
Y cuando pase la oscuridad
Y todo amanezca regado por los pasillos
Y las paredes se llenen de grietas
Y no quede ni un rastro de sangre
Y nadie se acuerde de nada
Me dejaré arrastrar por el viento
Seré el nómada que siempre he sido
Fade in Canción 1: Dearly, Allison Crowe
September 07, 2010 08:01 PM PDT
Dormir
Roque Dalton
Mi muerte o mi niñez,
¿cuál la corona
Apta para estos días torpes,
Digo, para la lámpara
Que deba presidir la vislumbrada
Suerte de una esperanza misteriosa?
Desorden deleitable:
Mi juventud nadará
En tus leches magníficas,
Ahogará
Sus últimos pudores en tu espuma,
Pero ¿hay útil crueldad,
Visita de bajeles a la ruta
De las cadenas? ¿Hay temores
Que no pare mi mano en modo de ala?
¿Hay, finalmente, olvido
En que cuelgue el amor su vasto espacio?
Dormir es leerse el pecho,
Bajar hasta las señas de la sangre
Arrodillado,
Pronunciar la oscurana
Hueca como los himnos.
August 31, 2010 07:31 PM PDT
Escena final
Blanca Varela
He dejado la puerta entreabierta
Soy un animal que no se resigna a morir
La eternidad es la oscura bisagra que cede
Un pequeño ruido en la noche de la carne
Soy la isla que avanza sostenida por la muerte
O una ciudad ferozmente cercada por la vida
O tal vez no soy nada
Sólo el insomnio
Y la brillante indiferencia de los astros
Desierto destino
Inexorable el sol de los vivos se levanta
Reconozco esa puerta
No hay otra
Hielo primaveral
Y una espina de sangre
En el ojo de la rosa
August 05, 2010 08:05 PM PDT
Décima segunda necedad
Angélica Santa Olaya (México)
No quiero negar el beso que me aguarda al amparo de los heliotropos. Hay un aroma a helechos untado a la dermis de mis pasos cada vez más cortos, cada vez más tibios...
Un azul que ronda la acera por donde se pasean los sueños…
La tarántula que muerde los tiernos dedos de los niños pequeños,
todos los días, cada tarde, en el tiempo de los colmillos,
destila su veneno soslayando la luz que se cuela en la ventana…
pero este caracol avanza con los zapatos desanudados y no se detiene ni siquiera a vislumbrar las encías desnudas de la rastrera Medusa
que se mira al espejo una y otra vez porque no sabe mirar otra cosa que sus propias viscosas y dentadas pelambreras…
El molusco alado prefiere el camino sembrado de secuoyas y líquidos abrazos pronunciando la palabra mágica que despierta una sonrisa en el dintel de la espera…
Allá va, lento, lamiendo las estrellas y aferrándose a las plumas que dóciles esparcen la tibia ceniza que renace, día a día, en el abrazo de un árbol de elevado ramaje… aunque escondidas, en la periferia de los besos, saliven las fauces que todo lo muerden menos a sí mismas porque sería mortal.
¿En dónde el tesoro que resguarde los dulces pétalos de los floripondios? ¿En dónde el antídoto para tanta indolencia?
¿En dónde el relicario para este azul que regala su vestido a la dócil piel de las jacarandas?
Y sin embargo, el sueño abraza la raíz sumergido en el beso
de un corazón que vuela con la brisa…
Fade in Canción 2: A question of lust, The Depeche Mode
August 03, 2010 07:56 PM PDT
Plegaria última
Manuel Becerra Salazar (México)
Háblame de la lluvia ahora que el amor arde en la tumba
y ya no soy faraón ni reina montado en tus hombros.
Tú que llorabas por nosotros te sean devueltas las lágrimas
por estos ojos en blanco de médium
de nosotros tus hijos que bien sabemos del ensueño.
Tú que olías a madera y hoy tienes el perfume de los muertos,
sea ahora tu calavera desnuda lo que llevo por corazón y me hinche el torrente de vida para la rosa.
Háblame, de nuevo, de tus hermanos atados al camastro y de tu madre yéndose al cielo entre amapolas.
Tú que tenías más de un ángel en tus movimientos y con tus labios besabas la herida,
vuélveme hablar de la penumbra y que sea mi camino el de hablar solo entre los vivos.
July 27, 2010 07:47 PM PDT
El amor que calla, Gabriela Mistral
Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuro!
Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.
Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!
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July 22, 2010 07:56 PM PDT
Bienvenidos al primer episodio de Susurros de Pan y Pimiento.
A veces duele la ausencia de la mirada
Entonces
Te pido que escribas sobre mis manos ciegas
Para refugiarme en la palabra invisible
En la palabra muda
En la ceniza que va al mar
Y si mis ojos bailan
No es porque adivinen el eco de tu sombra
Es que quieren huir de esta oscuridad
Descolgarse de mi cara como hojas en otoño
A b a n d o n a r s e
Perderse entre calles y banquetas
En el parque
En el mercado
Derretirse bajo los faroles
¿Y cómo reprocharles su partida?
Yo me refugio en tu cuerpo inagotable
Irreductible
Con las manos escondidas en tu vientre
Con mi lengua navegando por tu espalda
Así te siento
Así te huelo
Así te veo
Y tu belleza se vuelve insoportable
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